Nuestros caminos verdes

La adopción de nuestros hijos ha sido lo más hermoso de nuestra vida. Las experiencias de cada proceso, muy duras a veces, nos han fortalecido como personas y nos ha hecho mejores.
 
La educación de los niños adoptados y en particular, la de los niños con necesidades especiales, es un gran reto por su complejidad en todos los sentidos. Pero es un camino que estamos felices de haber andado y que seguimos andando porque el tenerlos junto a nosotros, es la mayor recompensa y satisfacción que uno puede tener. 
 
Ellos son nuestras sonrisas, nuestras lágrimas, nuestras ilusiones, nuestra felicidad... Sin ellos, todo sería distinto, sin ningún color, sin ningún sabor. Son niños especiales porque son hijos del corazón que con mucho amor y dedicación, nos unen hasta el final de nuestros días.
 
Si están pensando en iniciar el proceso de este maravilloso sendero, les animo a recorrerlo pero con la certeza de estar preparados para ello y estar dispuestos a entregar hasta el último recodo de vuestro ser. Adoptar es lo más bonito del mundo pero también es complicado y por ello hay que estar al tanto de todas las dificultades que ello puede suponer, sobre todo con los niños con necesidades especiales que necesitan cuidados médicos específicos.
 
Adoptar es una decisión meditada, no tomada nunca a la ligera y si es vuestro caso, adelante, que al final del trayecto está vuestro hijo que os espera con los brazos abiertos, tan necesitado de todo pero, sobre todas las cosas, de amor y cariño.